Colombia - 03 julio, 2014
Las mujeres campesinas de Mortiño vienen construyendo, desde hace un año, un nuevo espacio de diálogo sobre la situación de la comunidad, su territorio y la importancia de sus acciones para el desarrollo de esta región. Así se entienden las tardes de bordados y tejidos que, no solo promueven reflexiones en torno al papel de la mujer en los páramos, también rescatan la diversidad biológica de este ecosistema por medio de la cuidadosa representación de sus orquídeas, frailejones y plantas en general.
Cuando se habla de páramo no siempre se tiene presente a los miles de campesinos e indígenas que habitan en las altas montañas de los Andes colombianos. Según estudios recientes del Instituto Humboldt, se trata de casi 120.000 personas que llegaron allí desplazados por la violencia o impulsados por el Estado a trabajar estas hermosas pero difíciles tierras consideradas como baldías. Las arduas formas de vida en este ecosistema son ejemplo de la tenacidad de la cultura paramera, una cultura pionera y trabajadora que ha logrado adaptarse a un territorio considerado adverso. Sin embargo, los campesinos del páramo actualmente se enfrentan a múltiples amenazas, desde ambientales (cambio climático) hasta legislativas (restricciones en el uso de tierras), que invitan a diseñar alternativas productivas acorde a las condiciones ecológicas y culturales.
En este panorama, el grupo de bordadoras del páramo de Guerrero se lanzó a la exploración de formas de vida en el páramo que aumente su capacidad de adaptación a los escenarios de cambio climático y los nuevos retos socioeconómicos. Las piezas producidas son artesanías que dan cuenta de la paciencia y cuidado de las manos de estas mujeres, que nacieron en el páramo y encuentran una manera de expresarlo en su trabajo. También son el reflejo de la necesidad de reconocimiento e inclusión de la cultura campesina femenina entre la gente de la ciudad y de muchos municipios cercanos que comparten territorios de alta montaña.
En la vereda Mortiño nacen muchos de los ríos que surten de agua poblaciones rurales y urbanas del municipio Carmen de Carupa, también alimentan la Laguna de Fúquene, una de las principales fuentes de agua de la región sabanera. En el proyecto Comunidades de los páramos, Tropenbos Internacional Colombia desarrolla actividades para la inclusión de las comunidades, especialmente de las mujeres, en el diseño de las estrategias de manejo para la conservación y el desarrollo constructivo del socio-ecosistema páramo en el marco de adaptación al cambio climático. El espacio de intercambio Mujeres campesinas bordadoras de Mortiño es un proceso organizativo que recoge la iniciativa de jóvenes, abuelas y madres de familia preocupadas por la sostenibilidad de sus familias, de su territorio y que busca mejorar la calidad de vida con una alternativa económica que además deja en claro la capacidad de innovación, trabajo y cooperación de las mujeres y su papel clave en el futuro de la comunidad.
Creditos foto: Francisco Nieto (2014). Proyecto Comunidades de Páramo, Adaptación al Cambio Climático. UICN Sur- TBI Colombia